El termo eléctrico encendido todo el día: cuánto cuesta de verdad
Un termo de acumulación mantiene el agua caliente las 24 horas aunque solo la uses diez minutos al día. Programarlo bien no es solo ahorro: también hay un límite legal sobre la temperatura que mucha gente desconoce.
Actualizado el 1 de octubre de 2026
La noticia que ha corrido esta semana repite un aviso ya conocido: hay partidas de la factura de la luz que se pagan sin darse cuenta. En esta web ya hemos repasado el consumo en standby de los aparatos electrónicos y el exceso de potencia contratada. Hay un tercer caso que pasa todavía más desapercibido porque no es un aparato pequeño ni un servicio opcional: es el termo eléctrico, el calentador de agua que en la mayoría de las casas se queda encendido las 24 horas del día, se duche alguien o no.
Según el estudio SPAHOUSEC III del IDAE, la calefacción y el agua caliente sanitaria representan juntas el 63% del consumo energético de un hogar español, muy por delante de electrodomésticos o iluminación. El termo no es un gasto menor que se pueda ignorar, y programarlo bien —sin arriesgar quedarte sin agua caliente ni saltarte ninguna norma sanitaria— es de los ajustes con más margen real.
Por qué el termo gasta aunque no lo estés usando
Un termo eléctrico de acumulación funciona con un depósito que mantiene el agua caliente a una temperatura fija, marcada por un termostato. Cada vez que esa agua pierde calor —por el uso o simplemente por las horas que pasan— la resistencia se enciende para recuperar la temperatura, sin que nadie toque ningún botón. Si el termostato no tiene un horario programado, ese ciclo se repite las 24 horas, también de madrugada o con la casa vacía.
El IDAE señala que los sistemas de acumulación son más eficaces que los de producción instantánea, pero con una condición: que el depósito y las tuberías de distribución estén bien aislados. Un termo mal aislado pierde calor antes, así que la resistencia se enciende con más frecuencia para compensarlo — el mismo trabajo de mantener la temperatura, multiplicado.
¿Es legal bajar la temperatura del termo para ahorrar?
Es habitual escuchar que el agua del termo debe estar como mínimo a 60°C por ley, para evitar la legionela. Esa cifra existe, pero la normativa que la fija no se aplica a todas las viviendas por igual.
El Real Decreto 487/2022, que regula los requisitos sanitarios frente a la legionelosis, excluye de forma expresa las instalaciones situadas en edificios de uso exclusivo de vivienda, siempre que no afecten al ambiente exterior del edificio. En la práctica, el termo individual de una vivienda unifamiliar o de un piso no está sujeto a esa obligación de temperatura mínima, que sí es exigible en instalaciones colectivas: hoteles, gimnasios, residencias, edificios con red de recirculación de agua caliente.
Cómo programar el termo sin quedarte sin agua caliente
Que no exista obligación legal no significa que cualquier temperatura sirva: el fabricante del termo suele indicar en el manual la temperatura mínima recomendada, y bajarla demasiado no ahorra si luego hace falta mezclar menos agua fría para que salga templada. El ajuste que de verdad cambia la factura no es tanto la temperatura como el horario.
- Programa el termo para que caliente solo antes de las horas en las que de verdad se usa el agua caliente en tu casa, no las 24 horas
- Si tu termo no trae temporizador de fábrica, un enchufe programable hace el mismo trabajo desde fuera, sin tocar la instalación
- Revisa el aislamiento del depósito y de los primeros metros de tubería: es lo que el IDAE señala como la diferencia real entre un sistema eficiente y uno que no lo es
- Al renovar el termo, el IDAE recomienda elegir uno con etiqueta energética A o superior
Calcula lo que gasta el tuyo, con tus propios datos
La potencia de un termo en fase de calentamiento suele estar entre 1,2 y 2,5 kW, según el tamaño del depósito. Cuántas horas al día se enciende de verdad depende de tu termostato, del aislamiento y de cuánta agua caliente gastáis en casa: no hay una cifra única que sirva para todas las viviendas.
Con la potencia de tu termo —en la placa de características del aparato— y las horas que calculas que funciona al día, puedes usar la calculadora de esta web para ver el coste real con tu propio precio del kWh, en lugar de fiarte de una media que no es la tuya.
Calcula lo que gastas en luz con tu propia factura → Calcula la potencia que te conviene contratar → Más trucos de ahorro en casa →Algunos enlaces de este artículo son de afiliado. Como Afiliado de Amazon, obtengo ingresos por las compras adscritas que cumplen los requisitos aplicables. A ti no te cuesta nada más y ayuda a mantener las calculadoras gratis. No mostramos precios porque cambian constantemente: el precio válido es siempre el que veas en Amazon.
Fuente: IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía) — SPAHOUSEC III, Estudio del consumo energético, equipamiento y hábitos de consumo de la energía del sector residencial en España: peso conjunto de calefacción y ACS en el consumo del hogar. Consultado el 13 de septiembre de 2026. Fuente: IDAE — Recomendaciones para el ahorro energético en hogares: eficacia de los sistemas de acumulación de agua caliente, aislamiento del depósito y etiqueta energética al renovar. Consultado el 13 de septiembre de 2026. Fuente: BOE — Real Decreto 487/2022, de 21 de junio, por el que se establecen los requisitos sanitarios para la prevención y el control de la legionelosis (ámbito de aplicación: exclusión de edificios de uso exclusivo de vivienda). Consultado el 13 de septiembre de 2026.
Aviso: El peso de la calefacción y el agua caliente en el consumo total es un promedio nacional del IDAE; lo que gasta tu termo en concreto depende del tamaño del depósito, su aislamiento y el agua caliente que consumáis en tu casa. Antes de bajar la temperatura del termo, consulta también el manual del fabricante.